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 Univision: Ernesto Rivas

  

  

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En Latinoamérica casi la mitad de la gente vive en las comunidades empobrecidas. Se ha dicho mucho acerca de la pobreza, sin embargo poco es lo que se sabe realmente de ella y menos aún de los pobres.

 
Casi todos los informes coinciden más o menos en lo mismo acerca del tratamiento que debe dársele al tema y sugieren mejorar la calidad de la educación, fortalecer el tejido social, favorecer la inversión para la creación de más puestos de trabajo, realizar campañas de prevención contra la violencia, romper con la marginación, etc. Sin embargo poco o nada cambia a pesar de todo lo investigado, quizás porque se espera demasiado de los gobiernos, o porque no existe el interés y el compromiso de parte de la sociedad para hacer un intento serio, o tal vez porque quienes han realizado dichos trabajos no se han involucrado demasiado y no conocen la dinámica de la pobreza en estas comunidades ni a los pobres y como consecuencia las propuestas no alcanzan a tener un impacto concreto, sobre todo en aquellos que más lo necesitan.
 
Como Fundación lo que proponemos es una conceptualización distinta y más completa de la pobreza y un tratamiento más real de la problemática que la envuelve, que va mucho más allá de lo económico. Después de muchos siglos de prácticamente ignorarla, entendemos que es imperativo descubrir el ADN de la pobreza.
 
Para combatirla necesitamos entre unos y otros realizar un cambio profundo en el sistema de ayuda para que sus recursos lleguen a impactar sustancialmente las condiciones de vida y las oportunidades de los niños, jóvenes y adultos que viven en las comunidades empobrecidas.
 
El saber que existen otros componentes importantes en la pobreza debería ser absolutamente esperanzador para el futuro de los pobres, ya que amplia por un lado el tratamiento de la temática y por el otro no deja todo en manos de aquellos que no han podido con esto. Se crean espacios fundamentales en donde hay lugar para la participación de toda la sociedad.
 
Descubro entonces, que uno de los componentes fundamentales de la pobreza y que impide salir a la gente de ella, es el desconocimiento de como realizar la transición de un sistema al otro. Del sistema donde se vive, al otro donde se vive mejor. Pero no se trata de hacer una mudanza. Proponemos la integración entre unos y otros como la única posibilidad real para el desarrollo.
 
De cómo hacen los pobres para cambiar sustancialmente la vida que llevan para ingresar en otros ámbitos y acceder a mejores oportunidades. De comprender donde y como viven, de conocer qué desarrolla, qué atrasa, de cómo funcionan los sistemas, de la importancia de la transición, de la participación y de la organización, de las posibilidades y las oportunidades, de conocer el lado oculto de la pobreza, de los flujos socio-culturales en los sistemas paralelos, etc. 
 
No hay nada peor para el pobre que haberse acostumbrado a serlo.
 
 
 
Acerca del Conocimiento y la Pleitesía
 
La desconexión entre el saber formal y las comunidades tiene una implicancia tremenda en el día a día de los más pobres.
 
El respeto reverencial que existe por los que más saben alejan a las personas que no tienen ese conocimiento. Se sienten sin capacidad de repreguntar, de cuestionar  y eso acompañado de la actitud muchas veces soberbia de los profesionales  perpetúa el subdesarrollo y el sufrimiento. En ese aspecto la universidad debe ser más humanista con los propios y extraños.
Mientras que el conocimiento formal en algunos despierta la curiosidad por el saber, a muchos que no han tenido acceso a él los inmoviliza, los paraliza. Debemos aprender cómo hacer para despertar la curiosidad por el conocimiento  que no se tiene y que puede ser muy útil para vivir mejor.
 
Acerca del Sistema de Ayuda y Cooperación
 
El sistema de ayuda y cooperación actual está aislado y desconectado de la realidad de las comunidades empobrecidas. Es más bien un sistema que funciona para sí mismo: planificación, programas, charlas, conferencias, publicaciones, investigaciones, analistas, congresos, foros, consultores y cursos, son algunos de los recursos que utilizan las organizaciones internacionales, las políticas sociales y las fundaciones. Significan más una salida laboral para quienes participan de ellos que oportunidades para mejorar las condiciones de vida de los más necesitados.     
 
El sistema de ayuda y cooperación promueve la investigación, las presentaciones, los informes, la transparencia, sus formalidades y sus objetivos que justifican sus gastos, creando un modo de funcionamiento para sí mismo. Los que trabajan para él, lo saben. El sistema genera un proceso que prácticamente se agota en sí mismo. Ese proceso es incompleto porque no llega como debiera a los más necesitados. Así como está planteado el sistema, ni justifica su razón de ser ni su existencia. Necesita recrearse, para así poder completarse.
 
Las necesidades que padecen las comunidades tan olvidadas superan largamente los medios que el sistema de ayuda y cooperación pone a disposición. La única manera de mejorar sustancialmente las condiciones de vida de la gente en estos lugares, será apelando a los recursos tradicionales y a los no tradicionales también.
Si bien la comunidad, las organizaciones o los mismos individuos muchas veces no pueden hacerse cargo de cuestiones absolutamente afines al estado, hay definitivamente otras alternativas de participación (recursos no tradicionales) que sino se llevan a cabo es sólo por falta de compromiso, o porque no los hemos sabido desarrollar. Están muchas veces a disposición y no se utilizan o se utilizan mal.
 
Al mismo tiempo requerimos una actitud distinta de los diferentes sectores de la sociedad. Para ello hemos diseñado un modelo de integración entre los que viven afuera y los que viven adentro de las comunidades, que mejoran las condiciones de vida y acortan las desigualdades existentes.
 
Tomando en cuenta el funcionamiento del sistema de ayuda en las comunidades empobrecidas, decidimos como alternativa ante tanto derroche de recursos y programas sin impacto, elaborar el documento titulado “9 Recomendaciones que mejoran el sistema de ayuda para que sus recursos lleguen a los más necesitados”.
 
Teniendo en cuenta los recursos, el conocimiento que existe en la sociedad, los programas fallidos del sistema de ayuda y cooperación y las dificultades para los vecinos para salir de la pobreza desde hace tantas generaciones, es hora de unificar los esfuerzos, recursos y conocimientos para investigar que pasa realmente en la pobreza y con los pobres, con programas de impacto, que ayuden a salir de ese estado, que den conciencia del mismo y como hacer una transición.
Por ahora hay algunas explicaciones, por cierto poco convincentes, incompletas por un lado y por otro hay programas que cubren alguna necesidad, pero que en tal caso no desarrollan en serio, no promueven salir de la pobreza.
No hay hilaridad entre lo que se sabe, se supone y las propuestas. Las propuestas deben promover programas para salir de la  pobreza. Van paralelos estos caminos. No hay intención de integrarlos, eso requiere de un mayor esfuerzo, conocimientos, recursos no creo.
Se parten de supuestos equivocados, convenientes y cómodos para los que los deben hacer, incompletos. No hay verdadera motivación para ir más allá de los conocimientos tradicionales acerca de la pobreza y del tratamiento. Ni políticos, ni organizaciones de ayuda y cooperación, ni la sociedad en general están profundamente interesados en general en pasar esas barreras tradicionales, ni en conocimientos, esfuerzos, o programas. Llegado un punto hay un estado de parálisis y de mediocridad general cultural que embarga a unos y a otros y que se apoya y justifica para sentirse bien.
 
 
Acerca de la Prevención
 
La campaña de prevención para mejorar las condiciones de vida en las comunidades y la violencia, no sirve ni por su duración ni por sus resultados ni por sus objetivos puntuales, ni tampoco por su visión estratégica. Es superficial. No está dirigida a las causas. Ni empieza por donde debe.              
No es correcto utilizar el concepto de prevención para cambiar situaciones estructurales que necesitan de un acercamiento o tratamiento mucho más profundo y complejo, tanto en el tiempo como en la diversidad de actividades a realizar, áreas a cubrir y en los objetivos a desarrollar para mejorar la calidad de vida de los más necesitados. Es necesario  despojarse de otras cuestiones cualquiera sean y que entorpecen el arduo trabajo que tienen por delante.
La clave está en la integración verdadera de los de afuera con los de adentro. Ese es el trabajo que hay que hacer y de manera comprometida
 
Cuando los políticos hablan de prevención les sirve en general como resguardo para ocultarse de la ignorancia que tienen en estos temas y no tener que profundizar acerca de las soluciones para salir de pobre.
 
Es una terminología que solo tiene sentido para aquellos que son parte del sistema de ayuda y de las políticas sociales ya que se adecúa al modo de trabajo que llevan las personas que forman parte de los mismos. Esa manera de trabajar se refiere a las formas y a los contenidos que se han aprendido, estudios, encuestas, charlas, libros, programas como recetas, etc., todo con poco contacto con la realidad que describen y sobre todo con mínimas posibilidades de cambio y mejora en aquellos de que se trata. Falta ese conocimiento de la realidad y la profundidad y el compromiso para encarar esas problemáticas y sobre todo hay una incapacidad para ver esos temas como resultados de gravísimas situaciones que deben abordarse desde allí y no desde el resultado. Eso es mirar al revés, no entender.
 
Para que un programa de prevención impacte debe haber una relación inequívoca de causa y efecto. Inyección contra la gripe. Debe considerarse a la persona eje central para el desarrollo y no concentrarse en las consecuencias para la sociedad. 
 
Desde donde se la mire, la prevención no sirve para combatir la pobreza. Es más una creación teórica, popularizada por los políticos y el sistema de ayuda, que no sobrevive más allá de su enunciado.
 
Acerca del Flujo Socio-Cultural
 
Se puede ser económicamente pobre, pero si se empieza a recorrer el camino de la transición incursionando en un nuevo flujo socio cultural, ese será el comienzo para dejar de serlo.
 
Hay algunos obstáculos importantísimos, que impiden el desarrollo de las comunidades y que mantienen a los vecinos en la pobreza. Entre ellos: el flujo socio cultural por donde transitan, la falta de participación como factor del propio cambio, la carencia de buenos líderes comunales, la ausencia de organizaciones locales que promuevan la integración y el desarrollo auténtico de sus vecinos y no tanto a sí mismas, el sentimiento de desesperanza de una vida mejor, la falta de confianza de los vecinos acerca de lo que saben para construir otro futuro, la marginación y estigmatización existentes en la sociedad que dividen a nuestros países como si fueran dos mitades de una manzana.
 
Acerca de la Marginación y los Medios….
 
La marginación en estas comunidades trae consecuencias tan negativas, que prácticamente les quitan a sus vecinos, cualquier posibilidad de integración. Los medios no pueden desconocer esta circunstancia. Es brutal lo que hacen y no se animan a replantearse siquiera esto. Realmente no les preocupa y creen que lo suyo es otra cosa. No sé si se imaginan el daño tremendo que causan. No por contar la violencia, sino porque es lo único que cuentan de allí. Y allí no hay los suficientes mecanismos de defensa para luchar contra eso. Al dolor que provoca el rechazo de los que podrían representar oportunidades se suma lo que llamo la marginación horizontal, generada por los vecinos de otras comunidades aledañas que tampoco desean relacionarse. Esto los termina aislando más y reduciendo las posibilidades de integración, de organización y de participación.
Otro de los grandes problemas que impide el desarrollo, genera violencia y perpetúa la pobreza, es la marginación que ella provoca. El camino más corto para romper con la marginación es el que lleva a los de adentro, afuera y a los de afuera, adentro.
 
 
Acerca de la Creación de una Nueva Ciencia…….y la Universidad. 
 
 
Entre el gran conocimiento que existe en las universidades y el que también existe  en las comunidades, podemos crear una nueva ciencia o disciplina capaz de mejorar las condiciones de vida de los niños, jóvenes y adultos que allí viven.
Sólo a partir de ese entendimiento estaremos incorporando otros conceptos que hasta ahora no estaban vinculados ni con la pobreza, ni con los pobres.
 
Las universidades pueden participar en la creación de una ciencia o disciplina dedicada a las comunidades empobrecidas, a su gente y al descubrimiento del ADN de la pobreza. Con investigadores de las más diversas áreas, profesores, profesionales, estudiantes, vecinos y Forever, trabajando desde el interior de las comunidades y promoviendo un conocimiento nuevo que contribuya a mejorar la vida de los niños, jóvenes y adultos. Se requiere de un tratamiento humanista, profesional y científico por parte de toda la universidad.
 
El ir creando una nueva ciencia o disciplina les abrirá otras puertas a las universidades porque allí será el lugar junto a las comunidades donde puedan conocerse todos estos temas. Podrán ser fuentes de consulta y referentes de otras universidades latinoamericanas y de organizaciones nacionales e internacionales. Aumentarán las posibilidades de trabajo para todos estos nuevos expertos que serán los encargados de que los recursos disponibles de parte del sistema de ayuda lleguen ahora sí a quienes más lo necesitan para desarrollarse.
 
Es necesaria la creación de una nueva ciencia o disciplina para conocer toda esta temática en profundidad, formar a expertos en programas, medición de impactos, optimización de recursos, integración entre culturas. Para ello el rol de la Universidad y de sus recursos debe  ampliarse y profundizarse. Deben participar en la creación de esta ciencia trabajando desde el interior de las comunidades y promoviendo un conocimiento  nuevo que contribuya a mejorar la vida en esos lugares.
 
Así como está conceptualizada la proyección social resulta un desperdicio de recursos maravillosos, de estudiantes que pueden impactar la vida de aquellos que no han tenido muchas oportunidades. Esos estudiantes y profesionales no deben imponer ese conocimiento que traen sino que con humildad y respeto deben también reconocer el conocimiento que hay en esos lugares y junto a los que allí viven, construir las mejoras que sean necesarias.
 
Observo con preocupación las similitudes en el comportamiento de las grandes corporaciones con el de las universidades. Mientras que en las últimas se destaca como gran objetivo la acumulación de conocimiento para sí, a las corporaciones les criticamos la casi exclusiva preocupación por la acumulación de la riqueza. Las vemos frías y calculadoras. Ante esa mirada últimamente han creado un departamento de responsabilidad social, tratando de justificar ante los ojos mediáticos y de la sociedad, lo que no pueden hacer en realidad. La concepción de la responsabilidad social empresarial no solo es confusa, sino que lleva en sus entrañas la idea de confundir.
 
Funcionan en ese aspecto de modo muy similar a como lo hacen las organizaciones internacionales y el sistema de ayuda en general. Para adentro, para ellos. Presentan muy bien, pero no existe ninguna relación entre los esfuerzos y recursos que adjudican y que podrían aportar, con el impacto deseado socialmente. Se mueven en el terreno de lo social, pero diría ironizando de lo mejor de la sociedad, que no conecta para nada con lo social y con mejorar la vida de los pobres.
 
 
Acerca de Violencia y la Pobreza
 
Pobreza es violencia, pero para quienes viven en esa condición. La otra relación indivisible que intenta hacerse entre pobreza y violencia en las comunidades empobrecidas, es absolutamente engañosa y malintencionada. Sí existe, una relación directa entre violencia y pobreza que no es lo mismo.
 
La violencia que se genera desde allí, es ínfima en relación a la que reciben desde el otro sistema de la abundancia aquellos que viven en las comunidades empobrecidas. 
 
Diferencias entre la violencia que genera el sistema que más o menos funciona y la que sale de la pobreza. Hay violencia de un sector a otro, en uno son todos los que la generan en el otro son todos los que la reciben. En uno te van matando de a poco, en el otro te van angustiando, en uno te sacan hasta las esperanzas, en el otro lo que te sobra, en unos son unos pocos los que la practican y en otros son pocos los que la sufren. En unos se padece la violencia y la pobreza por partida doble, el desprecio social que manchan a todos por los que nos mandan de afuera todo el tiempo y en cada acto y por lo que sufrimos gracias al desprecio que recibimos por lo que hacen unos pocos.
 
Me pregunto y les pregunto qué es más grave para nosotros, para la sociedad, que abandonemos a nuestros niños a todo lo mencionado, o que alguno de ellos termine cometiendo algún hecho delictivo que no será otra cosa más que una devolución que nos hagan, o sea el vuelto por nuestro pago.
 
Si queremos conocer quién es más responsable de lo que está ocurriendo eso dependerá del momento de la historia que elijamos, desde donde realmente queremos comenzar a analizar lo que está sucediendo. En relación a la aparición de las pandillas y que/quien promovió ese surgimiento y desarrollo.
 
Acerca de la Integración
 
Es fundamental la integración entre aquellos que viven fuera de estas comunidades, con aquellos que viven allí. Se incluye a todos los sectores de la sociedad que quieran participar y deseen construir ese nuevo conocimiento.
Esta participación e involucramiento de las distintas fuerzas sociales (familias y comunidad, padres, niños, pandilleros, vecinos, universidad, medios, periodistas, estudiantes, maestros, alcaldías, organizaciones públicas y privadas, empresas, iglesias, profesionales y organizaciones internacionales) con el objetivo común de mejorar la calidad de vida de los sectores más necesitados, debe ser alentado desde todos los niveles y convertirse en parte misma de la cultura, para fortalecer el flujo socio cultural de las comunidades empobrecidas y la transición al otro.
 
El camino para ir saliendo de la pobreza comienza cuando unos y otros participan activamente de un proceso de integración que les sirve para construir una educación más amplia, fundamental para vivir mejor. La construcción de esa educación debe ser el resultado de esa integración.
 
Si los que están afuera no entran y los que están adentro no salen, se crece entonces en un círculo vicioso. No se oxigena. No hay muchas posibilidades de un desarrollo saludable y el abanico de posibilidades y oportunidades se va cerrando. Esto sucede básicamente porque allí no se enseña ni se promueve esa educación que mencionaba anteriormente. No se conoce bien ni su mundo ni el otro. Tampoco se enseña o promueve nada de esto en el otro sistema.
 
 

 

EL ADN DE LA POBREZA
(Versión más completa de la presentación realizada para la Conferencia TED el día 8 de noviembre de 2012)
 
No puedo sino presentar leyendo a riesgo de dejar por fuera casi todo lo aprendido y  que me gustaría que supieran. De hecho esto apenas representa lo mínimo indispensable como para no traicionar las ideas y los hechos en esta lucha por mejorar las condiciones de vida de los más pobres.
 
Lamentablemente, la historia nos demuestra que ni los distintos gobiernos de El Salvador ni de la gran mayoría de los países latinoamericanos, ni tampoco las organizaciones internacionales y el resto del sistema de ayuda y cooperación, han podido a pesar de sus recursos, modificar sustancialmente las condiciones de vida de los pobres, que constituyen al menos el 50% de la población total.
 
Hay una deuda, muy probablemente la más importante de todas, que nuestra civilización tiene para con los más necesitados. Está faltando la última gran revolución.
 
No conozco una revolución más noble que esta, donde los que viven adentro y los que viven afuera de las comunidades empobrecidas participen de un proceso de integración. Esa integración entre unos y otros es la que nos permitirá construir una sociedad más justa, con beneficios para todos.
Cuanto más tarde se incorpore el sistema de ayuda y cooperación en este proceso, menos viciado estará.
 
La cara oculta de la pobreza.
 
Habitualmente se identifica a la pobreza con la escasez económica y con la falta de oportunidades. Si bien son componentes neurálgicos, hay otros que son tan importantes como aquellos. Esa identificación, simplifica e impide ahondar demasiado en esta temática de la pobreza, generando en los pobres otro obstáculo para escaparle a su condición. A esta limitante para avanzar sobre el tema hay que sumarle el hecho, que la sociedad en su conjunto deja en manos de unos pocos, el tratamiento de una problemática gravísima que no logran resolver y que tiene a los depositarios de esa responsabilidad como protagonistas de un problema que no mejora.
 
El saber que existen otros componentes importantes en la pobreza debería ser absolutamente esperanzador para el futuro de los pobres, ya que amplia por un lado el tratamiento de la temática y por el otro no deja todo en manos de aquellos que no han podido con esto. Se crean espacios fundamentales en donde hay lugar para la participación de toda la sociedad.
 
Entiendo que hay un condicionante anterior y más determinante, que subyace a las carencias mencionadas  y que termina siendo clave para que la pobreza se perpetúe.
 
Descubro entonces, que uno de los componentes fundamentales de la pobreza y que impide salir a la gente de ella, es el desconocimiento de como realizar la transición de un sistema al otro. Del sistema donde se vive, al otro donde se vive mejor.
 
De como hacen los pobres para cambiar sustancialmente la vida que llevan para ingresar en otros ámbitos y acceder a mejores oportunidades. De comprender donde y como viven, de que desarrolla, que atrasa, de cómo funcionan los sistemas, de la importancia de la transición y de la participación, de las posibilidades y las oportunidades, de conocer el lado oculto de la pobreza, de los flujos socio-culturales en los sistemas paralelos, etc. 
 
Se supone que ante un mayor ingreso económico las posibilidades de salir de la pobreza aumentan. En realidad lo que sucede en general es que ese dinero adicional permite cubrir las necesidades mínimas, que resultan fundamentales para la vida de esa persona y la de su familia. Puede ser la diferencia entre comer 3, 2 o 1 vez al día, por ejemplo. Puede ser sí un primer paso, aunque no necesariamente. Con eso no alcanza. Pero esa manera de entender y atacar la pobreza, reduce las posibilidades de salir del problema. Se hace extremadamente difícil superar ese estado sin comprender el lado oculto de la pobreza, que es verdaderamente lo que la perpetúa. Se trata de un proceso de conocimiento de vida.
 
Este caso, representa lo que sucede a cada instante.
 
Don Emilio con 52 años empezó a perder la visión hace unos años y vive prácticamente encerrado en su casa. Tiene una esposa que lo atiende a él y a un negocio, que les da cierta tranquilidad económica. Un día fue al médico, este seguramente apenas si levantó su mirada para preguntarle que le pasaba y no dudó en recetarle lo tradicional. Don Emilio no preguntó demasiado y con la pleitesía que tantas veces sienten los pobres en relación al conocimiento formal, aceptó mansamente el diagnóstico y retornó a su casa esperanzado en una pronta mejoría. Al cabo de unos meses, empeoró y ante la insistencia de su mujer, decidió ir a ver a otro doctor, pero fue tarde. Ya no había solución para su problema. El doctor le dijo que si lo hubieran tratado un poco mejor su problema hubiese sido fácilmente curado. Hoy está ciego.
 
La historia contada resume el desconocimiento de Don Emilio para poder resolver su problema de salud. Si él hubiera sabido que preguntar, si se hubiera animado a repreguntar, si al poco tiempo de no mejorar hubiera insistido en ver a otro médico, si hubiera conocido las otras opciones disponibles, difíciles pero existentes, la situación de Don Emilio hoy sería muy distinta.
 
No solo es la pleitesía ante el conocimiento formal sino también muchas veces la actitud reverencial ante el poder en cualquiera de sus manifestaciones, la que paraliza al pobre y eso la mayoría de las veces cuenta con la complicidad de quien es conocedor de tal situación y se siente poderoso. Esa relación que se presenta permanentemente en los distintos ámbitos, es dañina y puede ser hasta mortal. Mientras que el poderoso se siente cómodo en su posición (en definitiva esa situación es la que lo convierte en poderoso), el otro está estancado, no crece y la relación establecida no permite sacar lo mejor de cada uno.
 
Ese es el desconocimiento del cual hablaba, de como hacer la transición al otro sistema.Ese conocimiento que es fundamental para vivir mejor, allí no se promueve, no se construye y no se aprende. Por eso cuando se habla acerca de la educación como salida de la pobreza, hay que preguntarse de que clase de educación estamos hablando. Ya volveré más adelante sobre esto.
 
El caso de Don Emilio, nos muestra todo un lado oculto de la pobreza que no se conoce y que no necesariamente está vinculado con lo económico. De hecho, Don Emilio se las arreglaba bastante bien en ese aspecto y aunque pobre, lo que lo dejó ciego fue desconocer la otra cara de la pobreza.
 
Se puede ser económicamente pobre, pero si se empieza a recorrer el camino de la transición incursionando en un nuevo flujo socio cultural, ese será el comienzo para dejar de serlo. Como ejemplo, vemos a los estudiantes universitarios que vienen de ámbitos empobrecidos, y que luego de un tiempo prudencial, observamos como se van alejando de la pobreza y aunque continúan siendo pobres en el sentido económico, van acercándose  a distintas oportunidades gracias a un mundo nuevo que se les va abriendo. Ese flujo los va llevando, los va guiando.
 
Esas relaciones, experiencias, nuevos ámbitos, conocimientos, etc., van creando un modo distinto de pensar y de actuar en los estudiantes que les generan recursos nuevos y eficaces para vivir mejor.
 
Su forma de ver la vida, de resolver y encarar situaciones ha cambiado, tienen acceso a otras vivencias, a otras relaciones, su mirada del mundo y sus expectativas los ha enriquecido como personas, ahora más complejas, más desarrolladas.
 
Es importante saber que para que los jóvenes que mencionaba hayan llegado a la universidad se debieron promover una cantidad de condiciones desde adentro y desde afuera de las comunidades, que no podían ignorarse. En este caso puntual, antes de la oportunidad de acceso a la universidad, hubo que educar en un sentido más amplio y ese es un esfuerzo y una necesidad esencial del que participaron unos y otros. Si hubiéramos obviado este paso fundamental hubiese sido imposible comenzar el proceso de transición al otro sistema. Simplemente los alumnos no habrían tenido esas posibilidades y las oportunidades no hubieran estado disponibles tampoco. Esa educación en un sentido más amplio consistió en construir un proceso que incluyó 6 o 7 actividades que detallaré más adelante, entre los estudiantes, maestros, familias, escuelas, universidades, educadores y voluntarios universitarios y comunales, con el propósito de conocer acerca de su mundo y del otro, de sus posibilidades y de las oportunidades. Ese proceso no solo generó un conocimiento fundamental en ellos, sino también expectativas, ilusiones, y una forma de ver la vida distinta que empezó a alejarlos de la pobreza.
 
La educación recibida en las comunidades empobrecidas no genera demasiadas expectativas como para salir de esos ámbitos.
 
Se necesita de una educación distinta entendida con un sentido más amplio. Hablo de aprender, de enseñar y  de construir conocimientos y comportamientos que nos permitan ir de un sistema a otro y acceder a las oportunidades del sistema de la abundancia, revalorizando aquellos que también existen en las mismas comunidades empobrecidas. Esta educación es anterior a las matemáticas, al lenguaje y a la historia. Sin pasar por este proceso educativo todo continuará más o menos igual. Tal vez sea necesario destacar que en estas comunidades solo a un porcentaje muy bajo de alumnos le alcanza para ingresar en la universidad de acuerdo al promedio que se necesita. Que al no haber, profesionales en las familias, los jóvenes se desarrollan en ámbitos que como mínimo no facilitan esa posibilidad.
Ese desconocimiento del mundo universitario, sumado a la necesidad de trabajar para contribuir con la economía del hogar y la baja calidad educativa, hacen que la otra educación que proponemos resulte fundamental para salir de la pobreza.
 
La educación que se enseña en esas escuelas no será suficiente para sacar a los jóvenes del círculo vicioso que se viene dando por generaciones en sus familias. No son las enseñanzas de las matemáticas, lenguaje o de sociales, las que cambiarán esa historia. Por lo menos no así como son enseñadas. Pero si tuviéramos la suerte que eso mejorara, tampoco bastaría porque seguiría faltando la otra educación que es anterior a las enseñanzas de las matemáticas, el lenguaje y a las ciencias, y que al mismo tiempo les da sentido. Siempre se seguirá corriendo desde muy atrás, porque los otros conocedores de esto, habrán hecho lo necesario para estar mejor. De allí la importancia de la otra educación como resultado de la construcción de los unos y los otros.
 
Toda actividad que se realice en la comunidad debe tener presente esta clase de educación. Esto es fundamental ya que genera participación, reflexión, integración, organización, pilares básicos del desarrollo para vivir mejor.
Los que allí viven y los que no, deben estar activamente promoviendo esta educación, viva, nueva, real, cambiante, reflexiva y práctica. Si esto solamente se entiende como una sumatoria de actividades que buscan el bienestar de los más pobres, no será suficiente aunque tengan las mejores intenciones. Primero porque tarde o temprano esas actividades podrían no estar más a disposición y segundo porque será una mejora que servirá para algo muy puntual. Lo más probable es que los pobres seguirán siendo pobres, porque no habrán entrado en el flujo socio cultural que les permita paulatinamente desarrollarse en un sistema que les resulte más familiar, lo entiendan, se apoyen y que ese sistema sea capaz de responderles a ellos. Es necesaria la educación que abre las puertas a todo lo demás.
 
El camino para ir saliendo de la pobreza comienza cuando unos y otros participan activamente de un proceso de integración que les sirve para construir una educación más amplia, fundamental para vivir mejor. La construcción de esa educación debe ser el resultado de esa integración.
 
Hace unos meses pintamos más de 30 frases en las paredes de las casas de algunas de las colonias/barrios donde trabajamos, invitamos a los vecinos, y llegaron 1,300 niños, jóvenes y adultos con la intención de reflexionar, de participar, de intercambiar ideas. Esa actividad tiene que ver con la formación que se necesita para el desarrollo y que es imprescindible y anterior a la otra educación que supone el gran cambio. Es necesario destacar que esa actividad aislada no es suficiente por sí sola para comprender como funcionan los sistemas, ni para hacer el proceso de transición. Por eso es tan importante que cuando el sistema de ayuda y cooperación, en cualquiera de sus formas llega a las comunidades, sepa comunicar que solo se podrá vivir mejor, con la participación de los vecinos y la organización de la comunidad. Pero no para un proyecto específico solamente, sino para que esa participación permita conocer el verdadero camino del desarrollo, producto de esa educación de la cual son parte esencial.
 
Otro de los factores que condicionan a los pobres generación tras generación, es la falta de intercambios entre ámbitos distintos de personas, recursos, conocimientos, relaciones, experiencias, etc., de interacción entre las comunidades empobrecidas y el sistema de la abundancia.
Si los que están afuera no entran y los que están adentro no salen, se crece entonces en un círculo vicioso. No se oxigena. No hay muchas posibilidades de un desarrollo saludable y el abanico de posibilidades y oportunidades se va cerrando. Esto sucede básicamente porque allí no se enseña ni se promueve esa educación que mencionaba anteriormente. No se conoce bien ni su mundo ni el otro. Tampoco se enseña o promueve nada de esto en el otro sistema.
 
Hay algunos obstáculos importantísimos, que merecen una explicación más extensa que las que les daré, que impiden el desarrollo de las comunidades y que mantienen a los vecinos en la pobreza. Entre ellos: el flujo socio cultural por donde transitan, la carencia de buenos líderes comunales, la ausencia de organizaciones locales que promuevan la integración y el desarrollo auténtico de sus vecinos y no tanto a si mismas, el sentimiento de desesperanza de una vida mejor, la falta de confianza de los vecinos acerca de lo que saben para construir otro futuro, la marginación y estigmatización existentes en la sociedad y sobre todo la falta de participación como factor del propio cambio para mejorar sustancialmente las condiciones de vida. Esa poca participación además impide la organización de la comunidad para luchar por intereses comunes. La mala utilización de los recursos existentes de parte del sistema de ayuda y cooperación y la escasa comprensión en el tratamiento de esta temática son otras de las causas importantes.
 
Falta una visión estratégica acerca de la pobreza y de cómo mejorar las condiciones de vida para que aquellos que padecen esta situación sean capaces de salir de ese estado. No hay una mirada integral y lo que se realiza se hace con un sentido puntual que imposibilita un verdadero desarrollo.
 
 
Dentro de este grupo he dejado para el final a la violencia. Pero no solo me refiero a la que se genera desde allí, que es ínfima en relación a la que reciben desde el otro sistema de la abundancia, aquellos que viven en las comunidades empobrecidas.
 
Pobreza es violencia, pero para quienes viven en esa condición. La otra relación que intenta hacerse entre pobreza y violencia en las comunidades empobrecidas, es absolutamente engañosa y malintencionada. Sí existe, una relación directa entre violencia y pobreza que no es lo mismo.
 
Por supuesto que a esas causas hay que agregarles las ya bien conocidas, como son: la mala alimentación, deficiencia de la enseñanza educativa, enfermedades mal curadas, desintegración familiar, etc.
 
Estando en los lugares se conoce, se aprende, se respeta, se admira, se comprende. Si no se está no se conoce, se supone, se dice por otros que muy probablemente no han estado tampoco. Estamos muy lejos de acercarnos a estos temas, desde el lugar donde los tratamos. Los ámbitos donde se tratan no son los correctos ni son suficientes, así como tampoco lo es el modo de tratarlos. Ya es tiempo de respetar, es tiempo de ir allí y de empezar a ver todo esto como realmente se merece. De acuerdo al momento histórico en el que vivimos y al desarrollo de nuestra civilización. Hay que hablar más de pobres que de pobreza y de condiciones de vida que deben ser tratadas con más profundidad, profesionalismo y determinación.
 
Marginación y Estigmatización
 
Cuando hace muchos años me cansé de hacer reuniones improductivas con el gobierno de turno, agarré mi bolso y pregunté cuáles eran las comunidades más difíciles y complicadas. Terminamos yendo a los dos lugares más tristemente conocidos internacionalmente de El Salvador. Uno La Campanera por el asesinato del cineasta franco-español Christian Poveda y el otro Mejicanos por el incendio provocado en un bus, con 14 pasajeros que murieron calcinados y otros 13 resultaron heridos con quemaduras.
Allí llegué solo y con un librito que había escrito. Hablé con quien tenía que hacerlo: vecinos, líderes, comunidades, directores, maestros, padres, etc., incluyendo a los pandilleros y mareros de cada lugar. Sin policías, sin organizaciones internacionales, sin la Biblia, sin apoyo, sin escudo. Sigo haciéndolo más o menos igual aunque ya haya pasado mucho tiempo. Voy a esos lugares tan marginados y estigmatizados por los medios y por los hechos violentos cometidos por unos pocos que allí viven. Esta marginación trae consecuencias tan negativas en estas comunidades, que prácticamente les quitan a sus vecinos, cualquier posibilidad de integración. Los medios no pueden desconocer esta circunstancia. Es criminal lo que hacen y no se animan a replantearse siquiera esto. Realmente no les preocupa y creen que lo suyo es otra cosa. No sé si se imaginan el daño tremendo que causan. No por contar la violencia, sino porque es lo único que cuentan de allí. Y allí no hay los suficientes mecanismos de defensa para luchar contra eso. Al dolor que provoca el rechazo de los que podrían representar oportunidades se suma lo que llamo la marginación horizontal, generada por los vecinos de otras comunidades aledañas que tampoco desean relacionarse. Esto los termina aislando más y reduciendo las posibilidades de integración, de organización y de participación que tantos beneficios les llevaría.
Todos estos temas que les presento y otros, no pueden desconocerse más, deben formar parte de la agenda cotidiana, de la actualidad de periodistas y de los medios para ser tratados profundamente, buscando soluciones y no una mera enumeración de conceptos que terminan desgastados y sin significar nada.
 
El camino más corto para romper con la marginación es el que lleva a los de adentro afuera y a los de afuera adentro.
 
Los beneficios de este ida y vuelta lo vemos día a día  en cada una de las actividades que realizamos en salud, educación, capacitación, informática, deportivas, culturales, etc., y en donde participan niños, jóvenes y vecinos junto a estudiantes universitarios, profesionales, personalidades de la cultura, deporte y gente de negocios entre otros. Esa es la integración que intentamos cada día, que desarrolla, que mejora sustancialmente las condiciones de vida de los vecinos y que los va sacando de la pobreza. Es la que rompe con la marginación y la desigualdad que acerca en serio a unos y a otros.
 
Integración  
 
El otro día estaba con los trabajadores del INDES (Instituto Nacional de Deportes de El Salvador)  que iban a instalar la iluminación de la cancha de La Campanera y mientras la lluvia caía torrencialmente, nos pusimos a conversar con los estudiantes universitarios  que nos colaboran en los refuerzos escolares en el club de tareas y en las clases de informática. Dos muchachas de 19 a 20 años, nos contaban que venían de Las Palmas y que les tomaba 2 horas de ida y 2 de vuelta. Luego les pregunté si aprendían algo de esa experiencia tan diferente y al unísono respondieron contundente y afirmativamente. No solo sus palabras, sino que también sus gestos, lo dijeron todo.
 
Esa experiencia que promovemos en cada una de las actividades que llevamos a cabo, representa y simboliza algo muy significativo que resulta ser un enorme paso para ir rompiendo con la pobreza e ir acercando las diferencias o las distancias entre unos y otros.
La integración es solo posible si quienes llegan de afuera cumplen con cuatro requisitos:
 
1.- Pensamiento tridimensional (capaz de salirse del molde, de ver las cosas de distinto modo, de animarse a decirlas, a explorarlas y a llevarlas a cabo).
 
2.- Humildad (sabiendo que algo se sabe, pero respetando el conocimiento de los otros también) para ser capaz de permitirse aprender y no solo pensar en enseñar.
 
3.- Voluntad y convicción para llevar adelante ese proceso.
 
4.- Entender que se trata de un proceso difícil, profundo, largo y con permanentes sinsabores.
 
 
Los distintos gobiernos latinoamericanos a través del tiempo han mostrado su incapacidad al llevar adelante políticas sociales ineficaces. El sistema de ayuda y cooperación muestra lo suyo para que con su aporte siga todo más o menos igual, cuando todo podría ser muy distinto. Por ello las responsabilidades del desarrollo de los que más necesitan, le corresponden también y más que nunca a las universidades, empresarios, profesionales, intelectuales, artistas, estudiantes, medios, etc. Ellas son algunas de las fuerzas más importantes de la sociedad que representan una salida excepcional para acortar las distancias entre unos y otros, para ir sacando a la gente de la pobreza, para mejorar las condiciones de vida de los pobres y para convertirse en el ejemplo que el resto de la sociedad y sobre todo el sistema de ayuda necesitan imitar.
 
 
El sistema de ayuda y cooperación
 
No es casual que no se conozcan ni se valoren en su real dimensión, todos esos aspectos de la pobreza mencionados. El resultado de lo que poco se conoce, es que mal puede ser tratado. El sistema de ayuda y cooperación actual está aislado y desconectado de la realidad de las comunidades empobrecidas. Es más bien un sistema que funciona para sí mismo: planificación, programas, charlas, conferencias, publicaciones, investigaciones, analistas, congresos, foros, consultores y cursos, son algunos de los recursos que utilizan las organizaciones internacionales, las políticas sociales y las fundaciones. Significan más una salida laboral para quienes participan de ellos que oportunidades para mejorar las condiciones de vida de los más necesitados.     No están en los lugares y cuando van lo hacen esporádicamente reduciendo las posibilidades de impacto. Su propio funcionamiento exalta la transparencia por sobre el impacto de quien lo necesita. Muchísimas veces con la ayuda de los préstamos de las organizaciones internacionales, las políticas sociales se transforman en campañas políticas o utilizan lo social políticamente.  Se gastan (y no como dicen se invierten) miles de millones de dólares y se mueven como si fueran vacas sagradas. Muy poco se conoce del tema, ni parece importar de qué se trata. 
Son contados los periodistas, profesionales, intelectuales y los políticos que se dedican profundamente a analizar algo tan importante. Por ejemplo como puede ser que con tanta creatividad, inteligencia y sensibilidad de los intelectuales y artistas, la mayoría de ellos no intenten recrear un mundo mejor, pero a partir de los más pobres. Construyendo allí, enseñando a los pobres a expresar lo mejor de sí.
Siempre será bonita cualquier expresión liberadora de aquellos que poco se escuchan, pero será aún más bella, cuando ella represente su sentir, su pensar y su lucha. Eso es arte puro y educación en el más extenso significado. Como puede ser que se pasen por alto estos temas que son absolutamente esenciales en la vida de los ciudadanos, sobre todo de los más débiles, de los más indefensos.
 
Todo da más o menos lo mismo. Cuando realmente se profundice sobre estos temas en todos los sectores, y en la sociedad en general, cuando realmente importen, recién en esos momentos  seguramente podremos hablar en serio de inversión.
 
Los empresarios que tienen alguna fundación, sobre todo los más adinerados, en general no entienden mucho más y sin demasiada convicción en lo que hacen, no van más allá de la acción caritativa. Hay una enorme diferencia entre el conocimiento y la determinación que tienen como empresarios y el conocimiento y la convicción que tienen por mejorar la vida de los más pobres. Lo más cercano que hicieron en las últimas décadas para mejorar esa situación está relacionada con la responsabilidad social y que solo ha servido para dejarlos mejor posicionados ante la opinión pública. Avanzan en ese marketing, en relaciones públicas, en promociones, en posibilidades laborales y congresos nuevos, pero para ellos mismos, para los que son parte de la propuesta. Crean a su antojo y modifican conceptos, terminologías, escenarios, logos, alejados de las realidades dolientes y en un idioma que solo sirve para que se comuniquen entre ellos.
 
Son capaces de mostrarse ante los medios sin ninguna vergüenza, como grandes generosos presentando unas mochilas de regalo, siempre a los niños como gran opción. Otras dan un curso de computación o de inglés, en asociación con USAID por ejemplo, gastando verdaderas fortunas y llevándose a los mejores de cada lugar. Si esos recursos supieran como utilizarlos se convertirían en recursos maravillosos y eficientes para el desarrollo de los más pobres. Gastan millones en malos programas que no impactan y que además deberían costar 10 veces menos y hacer 10 veces más.  
Uno de los millonarios más importantes de Centroamérica junto a una fundación de nombre, se propusieron mejorar las condiciones de una escuela. Una gran obra sin dudas, sino fuera porque solo se trataba de encubrir otra realidad. La de jovencitas que anhelan embarazarse a los 16 y casarse con los jovencitos que trabajarán la caña de azúcar en las tierras del gran hombre, perpetuando la pobreza, por supuesto ahorrando en la mano de obra de aquellos que no tienen otra salida que continuar sus vidas allí.
 
 
El BID es capaz de prestar al gobierno millones y millones de dólares, que pagarán por cierto todos los salvadoreños en impuestos para programas absolutamente ineficaces, donde la gente ni siquiera participa. Adecuan sus formalidades y sus requisitos con tal de colocar sus préstamos y estar bien con quienes deben estar.
Hay programas tremendamente costosos que solo sirven como excusa para condecorar con medallas a quienes los realizan. Dudo que los pobres puedan sufrir más humillaciones que esas. Esos programas no terminan beneficiando en el mejor de los casos al 10 o al 20% de la gente que ellos mismos proyectaron e incluyeron en sus gastos. Son los mismos directivos del BID los que luego promueven que el gobierno aumente sus recursos fiscales para financiar actividades, con dinero que ellos prestan y que solo sirven para engrosar la deuda del país para con el banco. 
 
Si bien hay transparencia en cuanto a la adjudicación de fondos, lo que no hay es transparencia en relación a las verdaderas intenciones políticas y económicas. Esto no es correcto, es un golpe durísimo a la humanidad, no solo a los pobres, sino a toda la  sociedad. Esto queda demostrado una y otra vez desde hace décadas y es fácil de comprobar, solo hay que andar por las comunidades empobrecidas  de Latinoamérica y darse cuenta que no existe ningún tipo de relación entre los miles de millones gastados y el impacto provocado en sus programas. 
Las organizaciones internacionales, sobre todo el BID, USAID, PNUD, Banco Mundial y la Comunidad Europea, tienen una gran deuda con los pobres, que no podrán pagar jamás si continúan tratando la problemática de la pobreza con la liviandad con que lo han hecho hasta ahora. Ellas lo saben y si bien sus recursos son fundamentales, es la presión social, la educación en el sentido descrito anteriormente y el conocimiento de todos estos temas lo que posibilitará el cambio.
También podríamos incluir a la cooperación internacional española, italiana, japonesa, a SICA y a UNICEF como parte de un gran y afortunado club social, del que también forman parte las fundaciones de buen nombre y las organizaciones intermedias que gestionan para aquellas. Lo que hacen no prende con la gente, eso requiere presencia estable, compromiso y buenos programas que impacten. Ninguna de esas condiciones ni otras muy importantes, resultan un requisito indispensable para llevar adelante sus propuestas.
 
El sistema de ayuda y cooperación está compuesto fundamentalmente por los recursos que aportan las organizaciones e instituciones públicas y privadas, nacionales e internacionales y en situaciones excepcionales, por la sociedad en general para atender necesidades y programas muy variados.
 
.-Gobierno (a través de sus políticas sociales.)
.-Organismos Internacionales (sobre todo con préstamos y en algunos casos con donaciones).
.-Cooperación internacional (española, italiana, japonesa, alemana, etc.)
.-ONG - Fundaciones locales e internacionales.
.-Otras Fuentes de Recursos: empresas, universidades, iglesias, etc.
 
El sistema de ayuda y cooperación promueve la investigación, las presentaciones, los informes, la transparencia, sus formalidades y sus objetivos que justifican sus gastos, creando un modo de funcionamiento para sí mismo. Los que trabajan para él, lo saben. El sistema genera un proceso que prácticamente se agota en sí mismo. Ese proceso es incompleto porque no llega como debiera a los más necesitados. Así como está planteado el sistema, ni justifica su razón de ser ni su existencia. Necesita recrearse, para así poder completarse.
 
“9 Recomendaciones que mejoran el sistema de ayuda para que sus recursos lleguen a los más necesitados”
 
Tomando en cuenta el funcionamiento del sistema de ayuda en las comunidades empobrecidas, decidimos como alternativa ante tanto derroche de recursos y programas sin impacto, elaborar el documento titulado “9 Recomendaciones que mejoran el sistema de ayuda para que sus recursos lleguen a los más necesitados”.
 
Dicha presentación se realizó ante personalidades de la política, empresarios, rectores universitarios y deportistas nacionales e internacionales. La noticia tuvo una buena cobertura mediática como para que el sistema tomara nota. Solo hicieron algún intento cosmético promoviendo con gran marketing más de lo mismo, para justificar lo que no son y no hacen.
 
Las 9 Recomendaciones son las siguientes:
 
1.- Entrar a los lugares más difíciles
 
Los programas actuales no logran superar las barreras que levanta el olvido en estos lugares.
Los lugares más difíciles son los más olvidados y pocos se atreven a entrar. La calidad de la ayuda y de la cooperación mucho tiene que ver con estar dispuestos a ingresar en los ambientes que se pretenden mejorar. Hay que emparejar a partir de allí y adaptar los programas a las necesidades de los vecinos  de esos lugares tan  excluidos, construir con ellos para ayudarlos en la transición y en el acceso a mejores condiciones de vida.
 
 
2.- Presencia en la comunidad
 
La mayoría de los programas carecen de impacto porque en general llegan a las comunidades como si estas fueran una página en blanco, donde se pudiera escribir lo que se les antoja en ellas.
Cualquier organización que aspire a conseguir un impacto en la comunidad debe tener una presencia significativa en el lugar. Una presencia continua y convincente permite estrechar los lazos de confianza y afecto, necesarios para construir entre unos y otros y para llevar a cabo las actividades que van a posibilitar mejores condiciones de vida de la gente en estos lugares tan excluidos. Es la mejor manera de llevar a cabo la educación propuesta basada en la integración de unos y otros.
No se puede seguir pretendiendo desde afuera cambios duraderos y sustanciales, hay que estar  y desarrollar los programas desde las comunidades.
 
3.- Comunicar los objetivos a todos
 
Entrar en una comunidad requiere un gran trabajo de ingeniería. Conseguir cambios sustanciales en las condiciones de vida requiere de una nobleza singular. Locos no son los que lo intentan, sino aquellos que viven en su mundo y no ven que esto vale la pena y sobre todo, que el cambio es posible.
Hay instituciones y organizaciones como las escuelas, iglesias y asociaciones comunales  para mencionar solo algunas, que son muy importantes dentro de las comunidades. Pero la comunidad no se reduce a ellas  y es por ello que en lugar de sectorizar la ayuda se hace necesario llegar con las propuestas y los programas a la mayor cantidad de vecinos posibles.
En relación al modo de comunicar la información, hay comunidades que están mejor organizadas que otras y es por eso que si las circunstancias lo aconsejan, habrá que ir casa por casa y pasaje por pasaje para involucrar a los líderes,  asociaciones comunales, directores y maestros de escuela, pandilleros, iglesias, pastores, comerciantes, padres, vecinos, etc. El trabajo de convencimiento en la comunidad para lograr la participación de los vecinos es arduo, lleva tiempo, es distinto a lo conocido, resulta costoso, es silencioso y difícil de medir para las organizaciones. Lo que lleva tantos años y generaciones, no puede cambiar tan rápidamente.
Estas comunidades requieren un nivel de involucramiento, de gestión, de esfuerzo y de gran  compromiso de parte de las organizaciones, que además necesitan rediseñar parte de su marco de funcionamiento para poder atender situaciones tan críticas.
 
4.  Participación comprometida
 
La desesperanza que muestra la gente en estas comunidades tan olvidadas es como una coraza que tiene un candado con dos llaves. Una llave la tienen ellos, la otra la llevamos todos nosotros.
La participación comprometida de los vecinos es el camino más eficiente y quizás el único que los ayudará a salir de ese estado de desesperanza a medida que sus condiciones vayan mejorando. Pero la gente sola no puede salir de la pobreza. Se necesita de aquellos que son parte del otro sistema, de aquellos que más saben y más tienen,  y de que quieran ensuciarse los pies y estén dispuestos a dejar su huella. Ni las buenas intenciones de un gobierno, ni el dinero de las organizaciones internacionales, ni los mejores programas alcanzarán para conseguir  los cambios,  sino se cuenta con una participación comprometida de los que ayudan y de los que son ayudados. Sin esa integración nos alejamos del impacto deseado.
 
5.- Integración de los de afuera con los de adentro
 
Teniendo en cuenta esta especie de círculo vicioso que se da en las comunidades donde los de afuera no entran y donde los de adentro no salen, resulta imperativo entonces provocar una integración entre ambos sectores.
Es fundamental que las organizaciones promuevan en sus programas la integración entre aquellos que han tenido acceso al sistema y al desarrollo de sus potencialidades,  y quienes no han contado con esas mismas posibilidades. Aprovechar esos conocimientos y recursos  que han adquirido individuos, grupos, organizaciones privadas y públicas, provenientes de los distintos sectores de la sociedad, resulta sumamente beneficioso y efectivo para conseguir los cambios sustanciales en la vida de los más necesitados. Los protagonistas activos son tanto los de adentro como los de afuera.
Integrar a estos dos sectores a través de la participación e involucramiento de las distintas fuerzas sociales debe ser alentado desde todos los niveles y convertirse en parte misma de la cultura. Es un compromiso de todos.
Todo esto contribuye al fortalecimiento del entramado social y a la mejora del flujo socio cultural en y entre ambos sistemas, ayudando a eliminar los preconceptos existentes, la marginación y creando una mayor identidad como sociedad.
 
6.- Inclusión de los recursos tradicionales y no tradicionales
 
Tanta investigación y tantos reportes dando vueltas, para contarles a los pobres que andan mal y a los ricos que son necesarias más investigaciones.
Las necesidades que padecen las comunidades tan olvidadas superan largamente los medios que el sistema de ayuda y cooperación pone a disposición. La única manera de mejorar sustancialmente las condiciones de vida de la gente en estos lugares, será apelando a los recursos tradicionales y a los no tradicionales también.
Si bien la comunidad, las organizaciones o los mismos individuos muchas veces no pueden hacerse cargo de cuestiones absolutamente afines al estado, hay definitivamente otras alternativas de participación (recursos no tradicionales) que sino se llevan a cabo es sólo por falta de compromiso, o porque no los hemos sabido desarrollar. Están muchas veces a disposición y no se utilizan o se utilizan mal.
 
7.- Casa Comunal como epicentro del desarrollo
 
La falta de oportunidades y beneficios se debe fundamentalmente a que el sistema excluye a quien no está preparado. Hoy  al poner a disposición de todos, los conocimientos y recursos, intentamos mejorar las posibilidades reales y las expectativas de cada uno de los que quieran involucrarse.
Encontrar un espacio físico que sirva como factor unificador y organizador  de la comunidad resulta prioritario. La posibilidad de contar con una casa comunal no solo resulta esencial como lugar para llevar a cabo las actividades que se planifiquen, sino también porque debe convertirse en el epicentro del desarrollo de cada uno de los vecinos que allí viven y deseen participar. Desde allí debe proponerse una educación completa y forjadora del verdadero desarrollo que aleje de la pobreza.
La construcción cuesta entre $ 60 y $ 70 mil dólares y puede servir con eficiencia a unas 15,000 personas de una o varias comunidades vecinas.
 
8.- Impacto real por encima de las cuestiones formales
 
Es muy  posible mejorar las condiciones de vida de los más excluidos si se piensa primero en ellos, pero es casi seguro que si los programas y las organizaciones  le dan prioridad a otras cuestiones, eso conducirá inexorablemente al fracaso.
Las organizaciones deben identificar, apoyar y desarrollar programas inteligentes y a su vez priorizar en ellos los beneficios que estos aporten, incluso por encima de los condicionamientos burocráticos que la propia organización tuviese. Básicamente significa anteponer las cuestiones esenciales a las formales. Si bien es importante que haya transparencia en el manejo de los fondos, aún lo es más, la elección que se haga de las actividades y programas que permitan mejorar la calidad de vida de la gente en la comunidad. Los programas deben  tener objetivos claros y concretos,  que sean capaces de provocar cambios sustanciales y duraderos,  en el beneficiado.
La eficiencia de un programa debe medirse por el impacto real que esos cambios provoquen. Los vecinos se alejarán de la pobreza en la medida que hayan participado en la construcción de su propia educación, que les servirá para una mejor comprensión del mundo en el que viven y para hacer la transición que los prepare hacia una vida más deseada.
 
9. Investigación – Profesionalización
 
A pesar de los grandes avances e inventos que han ocurrido a través de la historia, son muy pocos los progresos que se han hecho para mejorar las condiciones de los pobres.
Se necesitan más expertos en el diseño e implementación de programas y si no los hay, habrá que formarlos. Es esencial tratar estos aspectos con mayor rigurosidad y profesionalismo. Sería recomendable también recurrir a los profesionales para que se dedicaran a la investigación. Hablamos de investigación con impacto directo y no de la investigación que queda en presentaciones. Estas serían investigaciones realizadas in situ, con la finalidad de facilitarles la transición al otro sistema a aquellos que viven en condiciones de necesidad, para que se conviertan en condiciones de desarrollo.  
Crear las condiciones de transición resulta esencial para poder acceder a un sistema que no admite a quienes no estén preparados. Esa transición puede convertirse también en una alternativa en sí misma, en donde se hayan mejorado las condiciones de vida y se valorice el ámbito donde se viva.
 
Nueva ciencia o disciplina
 
Es imprescindible la creación de una nueva ciencia o disciplina para entre otras cosas, conocer toda esta temática en profundidad, formar a expertos (estudiantes, profesionales, vecinos, líderes, etc.) en programas, medición de impactos, optimización de recursos, integración entre culturas y sistemas, participación y organización comunal, y otros temas que les he presentado. Para ello el rol de la universidad y de sus recursos debe  ampliarse y profundizarse. Deben participar en la creación de esta ciencia trabajando desde el interior de las comunidades y promoviendo un conocimiento  nuevo que contribuya a mejorar la vida en esos lugares.
Cuanto más alejados estén de estos temas, los estudiantes y profesores que  se eduquen de ese modo en relación a los más pobres, menos sabrán de lo que allí ocurre. Lejos estarán de poder ejercer mejor su profesión, de desarrollarse ellos y los otros. Poco conocerán a su país y las necesidades de su gente. Aumentarán las posibilidades de ser engañados por los políticos. No habrán hecho en relación a su capacidad y a sus posibilidades. Habrán desperdiciado una oportunidad magnífica para todos. 
 
Así como está conceptualizada la proyección social en las universidades, resulta un desperdicio de recursos maravillosos de estudiantes que podrían impactar la vida de aquellos que no han tenido muchas oportunidades y que tampoco saben muy bien de qué se trata. Esos estudiantes, profesores y profesionales no deben imponer ese conocimiento que traen sino que con humildad y respeto deben también reconocer el conocimiento que hay en las comunidades y juntos con los que allí viven, construir las mejoras que sean necesarias, pero sobre todo elaborar una educación más profunda y más real.
 
Además de lo mencionado, otros aportes significativos que podrían realizar las universidades en la lucha contra la pobreza son:
 
1)    Disponibilidad de becas, flexibilidad en la admisión y un sistema de transición que posibilite al alumno ir cumpliendo con los requisitos de la universidad durante el primer año.
2)    Desarrollar una conciencia educativa en sus estudiantes y profesores más creativa, más participativa y más integrada a la vida de los vecinos de las comunidades.
 
Observo con preocupación las similitudes en el comportamiento de las grandes corporaciones con el de las universidades. Mientras que en las últimas se destaca como gran objetivo la acumulación de conocimiento para si, a las corporaciones les criticamos la casi exclusiva preocupación por la acumulación de la riqueza. Las vemos frías y calculadoras. Ante esa mirada últimamente han creado un departamento de responsabilidad social, tratando de justificar ante los ojos mediáticos y de la sociedad, lo que no pueden hacer en realidad. La concepción de la responsabilidad social empresarial no solo es confusa, sino que lleva en sus entrañas la idea de confundir.
 
Funcionan en ese aspecto de modo muy similar a como lo hacen las organizaciones internacionales y el sistema de ayuda en general. Para adentro, para ellos. Presentan muy bien, pero no existe ninguna relación entre los esfuerzos y recursos que adjudican y que podrían aportar, con el impacto deseado socialmente. Se mueven en el terreno de lo social, pero diría ironizando de lo mejor de la sociedad, que no conecta para nada con lo social y con mejorar la vida de los pobres.
 
Prevención
 
Los políticos, los profesionales, las fundaciones, las organizaciones internacionales, entre otros incorporan en sus presentaciones campañas y programas preventivos adjudicándoles a los mismos, beneficios casi mágicos. Es un hábito y una moda que siempre ayuda, pero no a quienes debería.
 
Es importante dejar de mal utilizar el concepto de prevención como remedio a todos los males y que solo sirve para sacar a los políticos del apuro, cuando tienen que buscar soluciones y a los muchos profesionales que sin demasiadas ideas, ni respeto por los pobres, creen que con medidas de prevención se arreglan estos temas tan complejos.
Les parece que esa es la clave de todo y es solo un espejismo.  No conduce a soluciones reales. Hay que pensar en políticas sociales bien hechas y en programas de ayuda y cooperación, inteligentes, de cambio, integrados y comprometidos para llevarlos a cabo. Se requieren esfuerzos estables y duraderos. La prevención no cambiará las cosas, sirve en tiempo y en situaciones muy precisas, no para modificar los temas y problemas que aquejan a más de la mitad de la población salvadoreña y latinoamericana. La prevención cumple con eficiencia sus propósitos cuando hay una relación directa entre lo que se hace y se trata de evitar. Una campaña de prevención puede resultar muy efectiva por ejemplo, para evitar el contagio del SIDA, contra la gripe, para la seguridad vial, etc.
La campaña de prevención para mejorar las condiciones de vida en las comunidades y la violencia, no sirve ni por su duración ni por sus resultados ni por sus objetivos puntuales, ni tampoco por su visión estratégica. Es superficial. No está dirigida a las causas. Ni empieza por donde debe.              
No es correcto utilizar el concepto de prevención para cambiar situaciones estructurales que necesitan de un acercamiento o tratamiento mucho más profundo y complejo, tanto en el tiempo como en la diversidad de actividades a realizar, áreas a cubrir y en los objetivos a desarrollar para mejorar la calidad de vida de los más necesitados. Es necesario  despojarse de otras cuestiones cualquieras sean y que entorpecen el arduo trabajo que tienen por delante.
La clave está en la integración verdadera de los de afuera con los de adentro. Ese es el trabajo que hay que hacer y de manera comprometida.
Las campañas de prevención o las medidas preventivas del modo que pretenden utilizarse, solo tienen sentido para aquellos que son parte del sistema de ayuda y de las políticas sociales. Se adecuan al modo de trabajo que llevan las personas que forman parte de los mismos. Esa manera de trabajar se refiere a las formas y a los contenidos que se han aprendido, estudios, encuestas, charlas, libros, programas como recetas, etc., todo con poco contacto con la realidad que describen y sobre todo con mínimas posibilidades de cambio y mejora en aquellos de que se trata. Falta ese conocimiento de la realidad, la profundidad y el compromiso para encarar esas problemáticas. Hay una incapacidad para ver esos temas como resultados de gravísimas situaciones que deben abordarse desde allí y no desde el resultado. Eso es mirar al revés, no entender.
El caso de los jóvenes que llegan a convertirse en estudiantes universitarios es un ejemplo claro que demuestra la complejidad de esfuerzos que son necesarios para llevar adelante un programa de impacto.
Mantener a los chicos en la escuela o que practiquen de vez en cuando algún deporte es solo parte de un proceso que requiere de otros componentes fundamentales. Pretender que eso los alejará de las pandillas o les asegurará un mejor futuro, créanme no es la solución. Enseñarles el amor por algo de lo que estudian, ayudarlos a descubrir conocimientos que puedan interesarles, propiciar su participación en la construcción de nuevos conocimientos, que puedan aprender que los separa de vivir mejor, todo eso ampliará las posibilidades y mejorará las oportunidades que tengan de ahí en más.
Desde donde se la mire, la prevención no sirve para combatir la pobreza. Es más una creación teórica, popularizada por los políticos y el sistema de ayuda, que no sobrevive más allá de su enunciado.
Tal vez sería oportuno para que unos y otros conozcan más acerca de toda esta temática, que la próxima vez que algún político o una organización del sistema de ayuda propusieran medidas o campañas de prevención para combatir problemas estructurales, se les pidieran explicaciones concretas de como prevenir la violencia, o mejorar la pobreza, quienes lo harían y que resultados esperan conseguir.
Cuando los políticos hablan de prevención les sirve en general como resguardo para ocultarse de la ignorancia que tienen en estos temas.
 
Modelo Infinito
 
El Modelo Infinito Forever es un programa de desarrollo integral, destinado a mejorar sustancialmente la calidad de vida de los niños, jóvenes y vecinos de las comunidades más necesitadas, a través de una serie de actividades seleccionadas para producir un cambio real en áreas de salud, educación, capacitación, laboral, microcréditos, deportivas, culturales y recreativas, entre otras.
 
El modelo recurre a una serie de recursos tradicionales y no tradicionales para optimizar los resultados y conseguir el impacto social que se necesita para producir los cambios profundos.
 
Las actividades elegidas como parte del Modelo, no resultan de una consideración aislada de actividades que terminan en una sumatoria, sino que son el resultado de una estrategia para conseguir de manera eficiente los cambios necesarios. 
Por ejemplo, en educación varias de las actividades que realizamos tienen como objetivo, que los estudiantes de bachillerato tengan la oportunidad de continuar sus estudios.
 
Para ello desarrollamos un proceso de integración en el que participaron estudiantes universitarios, maestros y alumnos para reforzar los conocimientos que se preguntarían en el examen de la PAES. La Universidad Pedagógica colaboró con sus cursos de Pre-PAES, y al igual que la Universidad Don Bosco  facilitaron las visitas de los estudiantes para que ellos se familiarizaran con ese otro mundo. Los padres, a quienes les informamos del proceso, apoyaron el esfuerzo de sus hijos. Como parte de ese proceso también fue importante el aporte de becas completas donadas por la UPES y la UDB. Todos los jóvenes participaron de los cursos de capacitación en el hotel Courtyard Marriott y en la YSKL como parte de una educación que les permitió conocer el otro sistema y generar expectativas nuevas. Las clínicas de fútbol también resultaron fundamentales para que los jóvenes tuvieran una visión de la vida que contribuyó para ampliar sus horizontes. Todo eso forma parte de la educación pero en un sentido mucho más amplio que lo que se conoce tradicionalmente. Esa es la educación que verdaderamente puede mejorar las condiciones de vida de los que viven en la pobreza. 
Este año 15 alumnos ingresarán becados a la universidad. Podrían ser más si contáramos con más apoyo. Si bien las notas mejoraron en relación al año anterior, los estudiantes no alcanzaron el promedio necesario para acceder a una beca. Es obvio que las condiciones de la educación en estos ámbitos, a pesar de los esfuerzos mencionados tienen una gran desventaja en comparación con las escuelas del otro sistema. Si no fuera por la flexibilidad y la sensibilidad de esas universidades y de aquellos que participan de ese proceso, muy probablemente 10 a 12 de esos niños hoy no estarían ingresando a una vida distinta.
 
 
Entre las tantas actividades que resultan novedosas y de impacto del Modelo Infinito, el
Programa de las clínicas de entrenamiento que brindamos en Futbol Forever, está destinado a que los niños y jóvenes incorporen un nuevo modelo de aprendizaje con el fin de que aprendan a pensar y a generar herramientas para ayudarse a sí mismos y de ese modo, romper el círculo vicioso de la desesperanza en el que muchas veces se encuentran atrapados. Es esencial que cada niño tenga la posibilidad de aprender a pensar, de abrir su mente, y de tomar las mejores decisiones.
Es por eso que apuntamos a enseñarles a pensar y a reflexionar para que el modelo de aprendizaje incorporado en las prácticas deportivas lo trasladen en sus relaciones con sus pares, la familia y la escuela. Si desean conocer acerca de los resultados obtenidos en las clínicas, en nuestra página www.futbolforever.org se encuentran reportes muy completos de los beneficios conseguidos por los niños, jóvenes y sus familias.
 
El Modelo promueve la participación de aquellas personas, grupos e instituciones, que han tenido acceso al sistema para que compartan sus conocimientos y/o recursos, con quienes no han tenido esa suerte y que a partir de allí se construyan conjuntamente conocimientos que posibiliten mejores oportunidades. Es fundamental la integración entre aquellos que viven fuera de estas comunidades, con aquellos que viven allí. Se incluye a todos los sectores de la sociedad que quieran participar y deseen construir ese nuevo conocimiento.
Esta participación e involucramiento de las distintas fuerzas sociales (familias y comunidad, padres, niños, pandilleros, vecinos, universidad, medios, periodistas, estudiantes, maestros, alcaldías, organizaciones públicas y privadas, empresas, iglesias, profesionales y organizaciones internacionales) con el objetivo común de mejorar la calidad de vida de los sectores más necesitados, debe ser alentado desde todos los niveles y convertirse en parte misma de la cultura, para fortalecer el flujo socio cultural de las comunidades empobrecidas y la transición al otro.
 
 
Como me pidieron que relacionara todo esto que les conté con mis experiencias personales les dejo para el final algunas historias que marcaron mi vida y que hoy me permiten llevar adelante con muy pocos pero magníficos guerreros, esta última revolución. No estoy seguro si torcí el rumbo de mi propio destino,  pero estoy convencido que de no haber luchado con todas mis fuerzas, hoy mi vida sería muy distinta, no tan plena y con muchísimas más deudas conmigo que las que tengo.
1.- Según me dice una doctora genetista que lleva mi caso en San Francisco, hasta hoy he sido el único atleta profesional que se conoce con la enfermedad conocida como CPT II y que tiene que ver con la falta de una enzima.
Y eso pude hacerlo porque tuve una enorme pasión por ser futbolista y luché cada momento para serlo a pesar de los dolores y de un sufrimiento que me condicionó y mucho. Llegué a ser lo que pude. No un grande para los estudiosos pero llegué a jugar la Champions League y estoy muy orgulloso de ello. Esa lucha me marcó. Tuve muchas dudas acerca de si lo lograría, pero lo deseé y luché tanto como si ellas jamás hubieran existido. El haber sido futbolista fue la base para casi todo lo demás.
2.- Ya de más grande y hace 23 años creamos con mi gran amigo y socio Andrés Cantor una empresa radial. En un determinado momento tuvimos que luchar contra 15 empresas todas más poderosas que la nuestra, ESPN, FOX, Univision, Telemundo, etc., por los derechos de transmisión del mundial. Mientras los otros dormían nosotros intentábamos no dejar nada al azar. Luego de 2 años ganamos esos derechos, cuando ni los más cercanos se lo podían creer. Solo nos acompañaron por respeto a nuestra convicción y a nuestro esfuerzo. Volvimos a ganar una y otra vez. Tuvimos buenos maestros. Eso también me marcó y me reafirmó que en la vida cuando uno se propone algo verdaderamente y está dispuesto a conseguirlo, es posible.
3.- Fui alumno y llegué a cantar en el Conservatorio de Música de San Francisco sin saber leer música y junto al guardia de seguridad de la entrada, éramos allí los 2 únicos que no sabíamos hacerlo. Aquí destacaría que no fue tanto el esfuerzo realizado para cumplir con un viejo anhelo, como el atrevimiento que tuve para intentarlo.
4.- Tengo 2 hijas Juli y Pauli que son mi orgullo, no porque saquen muy buenas notas, sino porque las veo felices.
Ni los premios, reconocimientos y título conseguidos, que dicho sea de paso no sé adonde estarán, significan en mi vida algo trascendente. Lo trascendente es lo que les acabo de contar.
5.- Esta durísima batalla absolutamente contracultural, que empecé a los 16 años hace que fracase día a día, aunque siempre con esperanzas de triunfo para los más pobres. Esto no me convierte en un fracasado. Fracaso sería si no lo intentara con todo mi conocimiento, mis fuerzas y la convicción de una lucha para mejorar sustancialmente las condiciones de vida de los más olvidados y que por eso la convierte en la última gran revolución, la revolución más noble.
 

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